La variabilidad climática actual impone desafíos al mundo agrícola, alertando desde ese sector la proyección de lluvias abundantes por El Niño. Ante esto, el presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío (Socabio A.G.), José Miguel Stegmeier, detalló la realidad hídrica local y planteó la urgencia de concretar infraestructura estratégica, tecnificar el riego predial y adoptar variedades agrícolas adaptadas. El dirigente advirtió que la falta de inversiones arriesga la competitividad internacional del agro nacional y pone en peligro la seguridad alimentaria de la población.
Fenómeno de El Niño y la urgencia de embalses multipropósito
“Muy fue insuficiente seco, con pocas precipitaciones, siendo probablemente uno de los meses de mayo con menos lluvias de las últimas décadas. No obstante, los meses anteriores superaron los promedios históricos. Se espera que en junio vuelvan las precipitaciones, ya que todo indica que el fenómeno de El Niño traerá abundantes lluvias el resto del año. Esto obliga a prepararse para enfrentar crecidas de ríos e inundaciones de zonas bajas, con los consiguientes daños que eso representa”.
Además, El Niño podría traer poca nieve, pues tiende a subir la isoterma. La recurrencia de esta condición, ante un cambio climático evidente, requiere tomar medidas preventivas y acompañar este escenario con infraestructura que mitigue sus efectos. Ahí surgen los embalses como una excelente alternativa.
Stegmeier señaló que se deben planificar estos proyectos como embalses multipropósito. Es decir, que además del riego cumplan funciones como generación de electricidad, turismo, mitigación de incendios y combate de incendios. Así, su impacto trascenderá lo económico y tendrá derivadas sociales preventivas y ecológicas.
En Biobío existe un anteproyecto interesante para construir un embalse en el río Duqueco.
Inversión en tecnificación y resguardo de la seguridad alimentaria
Otro asunto relevante para el dirigente es el agua y el crecimiento de cultivos. Para ello es necesario avanzar en la tecnificación del riego predial y la infraestructura de conducción. En la práctica, se ha demostrado en Biobío que tecnificando y mejorando la conducción se mejora notablemente la eficiencia.
“Se debe hacer inversiones necesarias, la agricultura seguirá perdiendo competitividad ante países que compran a mercados similares y que pueden optar con alimentos de menor costo. Es necesario impulsar sistemas de riego eficientes y tecnificados para consolidar el regadío y aumentar la producción”, indicó.
Estas inversiones permiten además el resguardo de la seguridad alimentaria de la población. Además, se requiere inversión pública para consolidar el regadío y aumentar las plantaciones forestales.
Desarrollo productivo y adaptación
Esto es necesario porque se requieren más bosques para abastecer a la industria, cumplir capturas de agua lluvia, ya que las coberturas boscosas son el mejor elemento para infiltrar las napas subterráneas y acumular reservas en los acuíferos.
La producción biotecnológica y diversificación productiva también son relevantes. La agricultura moderna avanza hacia una agricultura de precisión, con nuevas tecnologías, genética y manejo eficiente de recursos.
Según explicó Stegmeier, los desafíos del cambio climático exigen prepararse desde ahora con infraestructura hídrica, tecnificación, innovación y una visión de largo plazo que permita mantener la competitividad del sector y asegurar la producción de alimentos.
FUENTE: DIARIO LA TRIBUNA