Las últimas semanas han estado marcadas por la discusión de la agenda tributaria, donde el ecosistema emprendedor enfrentó una amenaza directa cuando el Gobierno incumplió su promesa de mantener la tasa del impuesto de primera categoría en 12,5%. La propuesta inicial buscaba imponer un esquema con un alza prevista de hasta el 23% hacia 2030, igualando la tasa corporativa de las grandes empresas con la de las mipymes. Un golpe letal a la liquidez de los pequeños negocios que obligó a una movilización gremial y que incluso puso en jaque la postura oficial del Ministro de Hacienda Jorge Quiroz.
Representar a las pymes dista mucho de aparecer en una fotografía oficial con ministros o el presidente de turno. En Chile, se ha vuelto cada vez más necesario incidir en políticas públicas que determinan si el mundo emprendedor puede desarrollarse o si está destinado a quedar atrapado en un entorno legislativo adverso que ignora su realidad.
Las últimas semanas han estado marcadas por la discusión de la agenda tributaria, donde el ecosistema emprendedor enfrentó una amenaza directa cuando el Gobierno incumplió su promesa de mantener la tasa del impuesto de primera categoría en 12,5%. La propuesta inicial buscaba imponer un esquema con un alza prevista de hasta el 23% hacia 2030, igualando la tasa corporativa de las grandes empresas con la de las mipymes. Un golpe letal a la liquidez de los pequeños negocios que obligó a una movilización gremial y que incluso puso en jaque la postura oficial del Ministro de Hacienda Jorge Quiroz.
Tras semanas de presión, el Ejecutivo finalmente se retractó y, el pasado 23 de abril en un almuerzo con el propio Presidente de República, se confirmó el compromiso de establecer la tasa del 12,5% de forma permanente mediante un proyecto de ley independiente que no solo buscará fijar la carga impositiva, sino que además, promete modificaciones integrales al Estatuto Pyme, incorporando medidas de fomento largamente demandadas por los emprendedores chilenos.
Para ello, será vital manejar con precisión los alcances de estos acuerdos. A modo de ejemplo, hoy la definición legal de empresa de menor tamaño llega a las 100.000 UF, sin embargo, el beneficio tributario del régimen 14 D3 rige solo para aquellas con ventas de hasta 75.000 UF. Corregir esta distorsión es clave, pues limita el universo real de beneficiarios en sectores como comercio, transporte y turismo, que a menudo quedan fuera por errores de segmentación.
Un Estatuto Pyme 2.0, como el comprometido por el Presidente José Antonio Kast, no solo buscará cambios impositivos, sino que también se hará cargo del mayor dolor empresarial de Chile: la concentración económica. El Centro de Estudios de la Multigremial Nacional elaboró el primer índice en la materia con datos del SII (2005-2024). Las conclusiones son una alerta: el indicador alcanzó los 145 puntos en 2024, reflejando un aumento de la concentración del 45% en dos décadas. En paralelo, las pymes redujeron su participación en ventas desde 16,5% a 12,3%. Mientras 18.000 grandes actores concentran el 87,7% de las ventas, el 98,5% de las empresas —pymes— generan el 45,7% del empleo formal.
La desconcentración económica es necesaria para la competitividad y para abrir oportunidades a quienes emprenden. Hoy, la Multigremial Nacional reúne a 226 gremios a lo largo del país y a más de 300 mil empresas que comparten la convicción de que las mipymes no solo son el motor más democrático de nuestra economía, sino que además representan el gran tejido empresarial de Chile.
Este motor requiere certeza jurídica, financiamiento y reglas que no estén diseñadas solo para las grandes empresas. El 12,5% del impuesto de primera categoría es solo el punto de partida para avanzar hacia un sistema tributario más justo, equitativo e inclusivo. Porque, en un país donde la cancha sigue inclinada, el verdadero rol de un gremio no es acomodarse al poder, sino equilibrarlo: quitar barreras donde sobran y abrir oportunidades donde faltan. Ese es, en esencia, el Robin Hood gremial que hoy las pymes y emprendedores necesitamos.
Juan Pablo Swett
Presidente Multigremial Nacional