Ad portas de conmemorarse el Día del Peluquero este 25 de agosto, la Asociación Gremial de Profesionales de la Belleza en la Región del Biobío rescata un inspirador trabajo comunitario que ha transformado su rubro en tiempo récord. Lo que nació como un grito de auxilio por la crisis sanitaria hoy es un modelo de organización y compromiso social. Emma Céspedes Duque, fundadora y presidenta por tres años —actualmente liderada por Solange Rivera—, rememora el origen de una entidad que surgió en las calles buscando visibilidad y hoy encabeza proyectos ambientales y humanitarios que exceden los límites del salón.
EL LLAMADO DE AUXILIO SURGIDO DE LAS CALLES DE LA REGIÓN
La historia de la asociación está marcada por la urgencia económica de un rubro presencial. El Día del Peluquero conmemora el hito donde un rey nombró caballero a su estilista, y en Chile fue legislado por el Senado para cada 25 de agosto. En pandemia estos profesionales evidenciaron su relevancia y, a la vez, su desamparo.
Emma Céspedes relata que el origen gremial provino de una invitación de Santiago para marchar exigiendo la reapertura de salones. Al ver que localmente no había movimiento, Céspedes organizó un grupo de WhatsApp en solo 24 horas y convocó a colegas. La marcha se concretó el Día del Carabinero de 2019 (según recuerda), yendo a la Gobernación a entregar una carta al entonces gobernador de la época, de apellido Fica. Aunque no fueron recibidos ni obtuvieron respuesta, el movimiento ya era imparable. Ante colegas sin recursos para «parar la olla» que trabajaban escondidos, Céspedes fundó la asociación reuniendo a quienes tenían iniciación de actividades.
Logros económicos y reactivación frente a la crisis sanitaria. Aún en formación, comenzaron a reunirse con Seremis, gobernadores y ministros. Estas gestiones rindieron frutos para socios e independientes. A nivel regional, consiguieron un proyecto Corfo que benefició con montos de entre 3,5 y 5 millones de pesos al área de peluquería, tanto de primera como de segunda categoría, fuesen o no socios.
En alianza con gremios de otras regiones, lograron que Cercotec beneficiara por primera vez en la historia a peluqueros de segunda categoría (prestadores de servicios) con 3,5 millones de pesos para reactivación. Tras constituirse legalmente, postularon a proyectos para sus socios, adjudicándose fondos de 12, 5 y 7 millones de pesos. Estas herramientas permitieron adquirir alcoholgel, amonio y esterilizadores para trabajar con seguridad y dar confianza a la clientela.
SUSTENTABILIDAD: REFORESTACIÓN Y RECICLAJE DE CABELLO
Bajo la premisa de que su labor va ligada al cuidado ambiental, el gremio ejecutó con fondos Cercotec el primer festival «Eco-Belleza FanFest», enfocado en sustentabilidad. En este marco, entre 15 y 16 socios se certificaron por primera vez en Chile en temáticas medioambientales.
Para mitigar su huella de carbono, los socios plantaron 300 árboles nativos en Mulchén, con apoyo de la municipalidad, que se encargó de su mantenimiento y hoy siguen vivos. Además, salones certificados reciclan cabello, el cual envían a una planta donde se transforma en «mod» o fertilizante líquido. Este material ayuda a mitigar la sequía en el norte o a contener derrames de petróleo en el mar, demostrando el amplio impacto de su labor ecológica.
“El concepto de asociación gremial es que tú trabajas por tu gremio, pero también tienes que entender que dentro de las reglas y todo, no solamente siempre vas a beneficiar a la gente de tu gremio, sino que vas a beneficiar también a tus pares que no están en el gremio”.
Emma Céspedes Duque, fundadora y vicepresidenta
CORAZÓN DEL GREMIO: MANICURA ONCOLÓGICA Y PELUCAS GRATUITAS
El aspecto social es el núcleo del gremio, especialmente su trabajo con campañas de cáncer. Colaboran activamente en la «Noche Rosa», encargándose del peinado, maquillaje y vestuario de pacientes oncológicas y modelos para recaudar fondos en conjunto con Cotombi.
Durante la pandemia, asistían a salas de quimioterapia oncológica para realizar manicura oncológica a pacientes que esperaban hasta seis horas su tratamiento, dándoles un momento de alivio. Asimismo, recolectaron pañolones y confeccionaron pelucas de cabello natural entregadas de forma gratuita a través de salud. Emma Céspedes mantiene este compromiso de forma independiente y personal hoy en día, entregando pelucas directamente a pacientes.
UN RECONOCIMIENTO A QUIENES DAN VIDA AL GREMIO
Detrás de cada iniciativa, proyecto y acción solidaria existe también una historia de oficio, experiencia y compromiso. En el marco del Día del Peluquero, la Asociación Gremial de Profesionales de la Belleza del Biobío quiso reconocer especialmente a sus socias, mujeres que desde distintas especialidades y con años de trayectoria han contribuido al desarrollo y valoración del rubro en la región.
Son parte de esta historia Sonia Albornoz Quezada, con 26 años de trayectoria; Viviana Andrea Canario Villa, 26 años; Lilian del Rosario León Alveal, 28 años; Marta Aranguiz Villalobos, 40 años; Moyra Andrea Castro Sáez, 12 años; Solange Mackarena Rivera Carrillo, 16 años; Luz Eliana Briceño Medina, 16 años; Heidy Meriel Solano Angarita, 21 años; María Fernanda Ortiz, 24 años de trayectoria como cosmetóloga MINSAL; Siria Jacqueline, 26 años; Sandra Estrada Higera, 27 años; Evelyn Soledad Moraga Flores, 30 años; Ana Marcela Riquelme Gutiérrez, 30 años; Licia Pacheco Medina, 36 años; María Jimena Orellana Sánchez, 37 años; Francisca Belén Alveal Navarrete, 4 años; Marianela Gimena Rosario Castillo Castillo, con 44 años de servicio; Carolina Canario Villa, 5 años; Emma Céspedes Duque, 28 años; Rosa Robles, 18 años; Ana Luisa Urizar, 29 años; Carolina Sepúlveda Yáñez, 13 años; e Ivett Viveros Ortega, con 26 años de trayectoria.
Trayectorias que van desde los cuatro hasta los 44 años de servicio y que reflejan distintas generaciones unidas por un mismo oficio. Desde quienes recién comienzan a consolidar su camino hasta quienes llevan décadas dedicadas a la belleza y al cuidado de las personas, todas forman parte de una organización que ha buscado demostrar que el trabajo gremial puede trascender el salón y convertirse también en un aporte social, comunitario y medioambiental para la Región del Biobío.
Llamado a la comunidad y al reconocimiento gremial. Con una corta pero intensa trayectoria, la actual vicepresidenta enfatiza que es de justicia que la comunidad reconozca el trabajo del gremio, que muchas veces es invisible. Céspedes destaca que estos profesionales donan su valioso tiempo para aportar a la sociedad y llama a más colegas a unirse bajo la actual directiva liderada por Solange Rivera.
FUENTE: DIARIO LA TRIBUNA