Gremios forestales y pesqueros explicaron las razones de las cifras negativas en materia de exportaciones y desembarques, respectivamente, en la Región del Biobío.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas, las exportaciones forestales de la Región del Biobío alcanzaron los US$263 millones durante abril de 2026, cifra que representa una disminución del 21,5% respecto al mismo mes del año anterior.
En tanto, en mayo de 2026, el desembarque pesquero en la región alcanzó un total de 52.887 toneladas, registrando una disminución interanual de 48,4%, incidido principalmente por la menor extracción de pescados (54%), en especial, el jurel.
Expertos manifestaron su preocupación respecto a la incidencia que pudiera tener estas cifras en materia de empleo.
CORMA
Alejandro Casagrande, presidente de Corma Biobío y Ñuble, expresó que «durante el último año, las exportaciones forestales han enfrentado un escenario internacional complejo, marcado por la caída en los precios de sus principales productos de exportación, una menor demanda en mercados relevantes y un contexto económico global de mayor incertidumbre».
Asimismo, sumó que «en los últimos meses, el aumento en los costos de operación, especialmente por el alza en el uso de combustible, impacta directamente la cadena logística y el transporte de los productos forestales».
No obstante, destacó que «es una buena noticia el que Estados Unidos haya declarado un arancel de 0% para ponerle fin a las restricciones del transporte por el Estrecho de Ormuz».
Pese a este escenario, Casagrande afirmó que «el sector ha mantenido una importante capacidad exportadora, siendo la pulpa y papel (63,7%), la madera aserrada y cepillada (10%), los tableros y chapas (9,4%) y las molduras (8,3%), los principales de la oferta forestal chilena. China (46%), Estados Unidos (17%) y México (5%), continúan siendo los principales destinos de exportación».
PESCA INDUSTRIAL
Desde el gremio Pescadores Industriales del Biobío se indicó sobre las cifras de desembarque pesquero que «las condiciones climáticas y oceanográficas que han afectado al Pacífico Sur, producto del fenómeno de El Niño, han incidido en una menor disponibilidad de jurel en las zonas habituales de pesca, lo que ha impactado los niveles de captura y, en consecuencia, los desembarques registrados en la Región del Biobío».
«No hay que olvidar que Biobío es la principal región pesquera de Chile y que la pesca industrial es una actividad esencial para la economía regional y del país, generando empleo, encadenamientos productivos y exportaciones. Por ello, cuando esta especie modifica su distribución producto de las condiciones ambientales, las consecuencias se reflejan en toda la cadena productiva», argumentaron.
«Esperamos que las condiciones oceanográficas evolucionen favorablemente para recuperar mayores niveles de captura y seguir contribuyendo al desarrollo, al empleo y al bienestar de miles de familias vinculadas a esta actividad», añadieron.
MESA DEL EMPLEO
Iván Montes, vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria de la región, sostuvo que «son indicadores preocupantes, partiendo por la tasa de desempleo, por lo crítico de la informalidad y todos los indicadores que en la región están por sobre el promedio. La economía no está dando abasto y está siendo muy lenta en la generación de empleo y de calidad».
Añadió que «Biobío está en una crisis estructural. Nuestra mayor preocupación está en los sectores pesca y forestal. El primero, por la situación del jurel y el alejamiento del recurso. Por otro lado tenemos el desempleo en materia forestal, concentrado en los despidos en Cmpc en el sector contratista y en Arauco con trabajadores propios».
EXPERTO
José Ignacio Hernández, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, analizó las cifras y señaló que «el descenso del sector pesquero, sumado a la baja que venimos observando en las exportaciones del sector forestal, marca la situación económica de la Región del Biobío, considerando recientes por los dos principales rubros de su actividad productiva. Si ambos sectores continúan debilitándose, el impacto sobre la economía regional será cada vez mayor».
Hernández añadió que «esto también refleja la crisis que enfrenta el jurel, uno de los principales recursos del sector pesquero. Si bien existen planes de manejo para esta especie, la situación se ha mantenido predominantemente un período prolongado y está comenzando a tornarse insostenible».
FUENTE: DIARIO LA ESTRELLA