La Asociación de Buses Interurbanos ABI A.G. advirtió sobre el impacto que podría tener en el valor de los pasajes interurbanos un eventual escenario sin el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), en medio del debate que se ha instalado en los últimos días tras anuncios del Gobierno.
Desde el gremio enfatizaron que no se trata de una situación que esté ocurriendo actualmente, sino de una proyección basada en un escenario de alza sostenida del precio de los combustibles, en caso de eliminarse este mecanismo.
Según estimaciones de ABI, por cada $100 de aumento en el precio del litro de combustible, el costo directo por pasajero podría incrementarse en aproximadamente $1.000 en trayectos de larga distancia, como Santiago–Puerto Montt. Al considerar otros costos operacionales que también se ven presionados —como neumáticos, aceites y mantenciones—, el impacto total podría situarse entre $1.500 y $2.000 por pasaje.
Esto implicaría, por ejemplo:
- Un pasaje de $15.000 podría proyectarse entre $16.500 y $17.000.
- Un pasaje de $10.000 podría alcanzar entre $11.500 y $12.000.
“Queremos ser muy claros: esto no está ocurriendo hoy. Es una proyección frente a un eventual escenario sin MEPCO, que es parte de la discusión pública actual. Nuestro objetivo es transparentar los efectos que esto podría tener en las personas”, señaló Carolina Navarrete, gerenta general de ABI A.G.
La ejecutiva advirtió además que el principal riesgo está en la acumulación de alzas. “Este ejercicio está hecho en base a un aumento de $100 por litro, pero si las alzas se producen semana a semana, el efecto es acumulativo y puede traducirse rápidamente en incrementos mucho mayores en el valor de los pasajes”, agregó.
Asimismo, subrayó que el impacto no se limita al combustible. “No es solo el diésel lo que sube: también aumentan los costos de neumáticos, lubricantes y mantención. Es toda la operación la que se encarece, y eso termina presionando las tarifas”, explicó.
Finalmente, desde ABI A.G. hicieron un llamado a considerar estos efectos en la discusión pública. “El transporte interurbano cumple un rol clave en la conectividad del país. Por eso, cualquier cambio en los mecanismos de estabilización debe evaluar su impacto directo en millones de usuarios que dependen de este servicio”, concluyó Navarrete.